Tipos de café. Equipo Catemos, 19 sept 2026
Lavado, natural y honey: qué cambia en tu taza
El proceso es lo que se hace con la cereza del café antes de secarla. Cambia el dulzor, la acidez y el cuerpo.
El café es la semilla de una cereza. Después de cosecharla, hay que separar la semilla de la fruta y secarla. La manera de hacerlo se llama proceso, y deja una huella clara en la taza.
Lavado
Se retira la pulpa de la cereza y el grano se lava con agua antes de secarlo. Al quedar sin restos de fruta, la taza es limpia, con acidez definida y notas claras. Es el proceso del Etiopía Yirgacheffe y del Kenia AA Nyeri.
Natural
La cereza se seca entera al sol, con la fruta puesta, y recién después se retira. El grano absorbe azúcares y aromas de la fruta: sabe más dulce, más afrutado y con más cuerpo. Un ejemplo es el Brasil Cerrado.
Lavado para claridad, natural para dulzor.
Honey
Aunque se llama «miel», no lleva miel. Se quita la cáscara pero se deja parte del mucílago pegajoso de la cereza mientras el grano se seca. Queda un punto intermedio: más dulzor y cuerpo que un lavado, y más limpio que un natural.
Wet-hulled
Es el proceso típico de Indonesia: se retira la capa exterior del grano cuando todavía está muy húmedo. Da cafés de mucho cuerpo, poca acidez y notas terrosas, como el Sumatra Mandheling.
¿Cuál elijo?
Si te gustan las tazas brillantes y ligeras, parte por un lavado. Si prefieres algo dulce y redondo, prueba un natural. Y si no lo tienes claro, una caja de cata te deja comparar.


