Preparaciones. Valentina Rojas, 28 ago 2026
Cómo catar en casa sin sentirte un impostor
No necesitas un paladar entrenado. Necesitas tres tazas, una cuchara y prestar atención.
Las notas de cata («frambuesa», «panela», «jazmín») pueden intimidar. Pero no significan que el café tenga fruta: describen a qué te recuerda. Y eso lo puede hacer cualquiera.
1. Compara, no evalúes
Un café solo es difícil de describir. Dos, uno al lado del otro, se explican solos: uno es más ácido, el otro más dulce. Prepara dos orígenes distintos con el mismo método, o parte con una caja de cata.
2. Huele antes de tomar
Buena parte del sabor es aroma. Acerca la nariz a la taza, inspira corto y fuerte. ¿Dulce? ¿Tostado? ¿Floral? Empieza por lo general.
3. Sorbe fuerte
Sorber con ruido (sí, como en las catas profesionales) rocía el líquido por toda la boca y lleva el aroma a la nariz por detrás. Parece de mala educación, pero funciona.
4. Deja que se enfríe
A 60 °C un café muestra una cosa; a 40 °C, otra. Muchos sabores dulces y frutales solo aparecen al enfriarse.
La única respuesta incorrecta en una cata es «no sé»: siempre te recuerda a algo.
5. Anota una palabra
Solo una por taza. Con el tiempo esa libreta se convierte en tu mapa de gustos y te ayuda a elegir tu próxima taza.


